cada hecho consumado es instante inaugural;
cada paso ejecutado, mañana celebrado.
no será tu prisa la que cambie el ritmo de los tiempos.
osada la tristeza olvida la nostalgia y el deseo,
atroces pérdidas y promesas que hacen del hombre
miseria encadenada.
bienaventurada cercanía de la vida liberada.
bienaventurado el cuerpo que agradece el nacimiento.
miras y nombras en silencio
la piel que fue entrañas y hoy respira húmeda,
levedad de sangre y lágrimas
que gravita tenue sobre el cuerpo agotado.
del sudor beben las flores,
del cielo terrenal que cobija a sus raíces.




