23/12/10

caminas sobre tumbas
y caminas,
hay pesebres, hay hedores y perfumes,
intemperie.

rodeado por los tuyos callas y el silencio habla,
y tu palabra obediente espera el llamado del mañana.

hay tumbas y hay pesebres
en cada cuerpo, en cada llanto.

una sonrisa es motivo suficiente para seguir hasta el final
y no hay final, hay los tuyos encarnado,
hay palabras renacidas,
hay pesebres, hay sonrisas, hay tormentas subterráneas.

no importan las tumbas vanas.
no importa el hedor que al hedor perfuma.
desde tu milagrosa herida escuchas y cantas,
sí, es el mañana,
escuchas y cantas.

siempre habrá un hijo que obtenga regocijo en el reproche.
siempre habrá un hijo que escuche en silencio y aprenda a cantar.

bien mirado hasta el camposanto muestra su pastura.
la vida desnuda extrañezas.
cuando el ojo puede mirar.
la vida desnuda maravillas ciertas.

09/12/10

suspendido.
el cuerpo de barro embriagado.
el ojo atraviesa párpados y vendas.
la gravedad dilata los pulmones con aire subterráneo.
inconcebible fisiología.
doliente perfección la del cuerpo humanizado.

tierras baldías.
un carrusel que gira develando monstruos.
sembradío de flores. el mar.
el horror de la pesadilla en la implacable lucidez.
ya no duermes. ya el cuerpo perpetuo funciona.
ya no huyes la intemperie.
aún abyecta. aún maravilla.

lejanos ecos de montaña acarician tus temores.
arduo es el silencio que habla detrás de cada acto.
detrás de cada secreto abrazo.

no hay poción que te embriague más que el aire.
no hay embriaguez que nuble tu solitaria mirada.

respiras. caminas.
el ojo atraviesa párpados y vendas.
cuerpos y mentiras.

06/12/10

medular respiras, medular escuchas silencio, escuchas quietud.
medular tus ojos no ocultan tus huesos quebrados.

llueve rojo y tu cuerpo se tiñe más allá de la piel.
la máquina no cede, padece, sonríe, inunda.
llueve rojo más allá del horizonte.
llueve tierra más allá de la ilusión.

los tuyos anhelan la sequía que nunca llegará.
construyen grandes escaleras hacia ellos.
pero la máquina no cede, padece, sonríe, inunda.

llueve rojo, llueve fuego, llueve espíritu.

hacia lejos no hay salida.
hacia lejos la muerte vana seduce calmas.
hacia lejos el pánico no puede mirar tus ojos.
construye párpados. engaña dichas.

lóbrego es el lugar donde las sombras se agigantan.
falsa lejanía, las entrañas, piel adentro,
retuercen el presente intolerable.
vano misterio el cuerpo insensible que canta alegría.
vano pudor.

no hay techo que proteja a la tormenta desatada.
no hay adentro, no hay afuera.
no hay cobardía que postergue al osado grito encarnado.
no hay futuro que al hombre engañe
y hacia lejos lleve el ingobernable latido del mañana.