robándole sus rasgos.
no hay lienzo que devuelva tu identidad perdida,
no hay fuego que oculte cenizas al viento nómade.
doliente gratitud, sonriente tristeza.
sólo vanas nostalgias habitan la oscura tierra de tu tumba.
no importa tu cansancio, no importan pausas ni finales.
fieles testigos tus huesos triturados no alejan al arcano pasado
ni al incierto mañana del presente intolerable.
minúsculo silencio, pudorosa lágrima.
en verdad escuchas solitario,
en verdad catástrofes contemplas
que visten de miserias y grandezas a esa tierra tuya,
hembra que impotente encarnas.
la tristeza no cede, el silencio,
aún más hondo, no cede,
el sudor, aún más médula,
en verdad perfuma humano,
en verdad transparenta piel.





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada