20/11/11

tierna levedad del solitario que sonriente contempla
cuerpos preñados, multitud, hermanos.
el río abrió barro en el desierto y ternura en el océano.
minúscula corriente hacia el profundo lejos.

aún cruel la vida perdona tu insolencia.
no puedes olvidar tu nacimiento llanto.
no puedes olvidar aquel llamado
que el hombre escucha desde su primer aliento.

dueles tantos siglos en tu agua celular.
tan dentro. tan secreto.
invisible pupila en cada cuerpo.
cifrado es el arte que te desnuda humano.

inmortal y muerto respiras el aire de palabras compartidas.
y aún por hembra parido, duele tu carne extrañada de madre.
duele anónima tu carne,
manantial que a la tierra pertenece y a las fronteras ignora.

piel afuera. piel adentro.
tan cerca del origen. tan lejos del pasado.